La teoría del juego es un área de la matemática aplicada que estudia la elección de la conducta óptima entre individuos cuando los costes y los beneficios de cada opción no están fijados de antemano, sino que dependen de las elecciones de otros individuos.
Dos tipos de juegos son: juegos de suma cero y juegos de suma a no cero. Los juegos de suma cero son aquellos que la pérdida de un jugador significa la ganancia del otro. Por eso, ganancia y pérdida sumadas dan siempre cero. Los juegos de suma a no cero son los que no igualan ganancia y pérdida, en estos ambos jugadores pueden ganar o perder.
Aunque los más románticos y sentimentales digan que el amor no es un juego y todo eso, deben saber que la realidad presenta constantemente situaciones donde hay que elegir entre opciones, que las opciones que elegimos estando en pareja no sabremos si son las correctas, que pocas veces estaremos del todo seguros de lo que optamos y lo que por esa acción dejamos afuera.
En una relación amorosa se pueden vivir juegos de suma cero por ejemplo cuando uno tiene razón y demuestra que el otro está equivocado y este acepta. Se puede considerar perfectamente un juego de suma cero. A veces tener una dialéctica desarrollada puede salvarlo a uno, o por lo menos hacerle ganar ese juego.
Otro ejemplo: cuando llega un fin de semana, supongamos sábado a la noche, él quiere ir a ver un partido de fútbol y ella quiere ir al cine. Él elige el partido aunque sabe que puede llegar a ir solo, ella elige el cine pero cuando llega a la puerta del cine se da cuenta que va a estar sola y prefiere acompañarlo a ver el partido de fútbol. Cuando el juego es con repetición, él sabrá que puede ir a ver el partido siempre porque ella lo acompañará. Pero este juego que cabe perfectamente en la clasificación de un juego de suma cero se termina tarde o temprano. Él, al parecer piensa que está ganando, pero en el fondo pierde.
Los juegos de suma a no cero podrían darse cuando ambos no van a ver el partido de fútbol, ni van al cine porque han entrado en una discusión desgastadora que terminó agotando y desanimando a ambos. Y recordar que si alguno es un gran soñador estos saben de agotar. Este juego de suma a no cero tendría como resultado la pérdida de ambos jugadores.
¿Cómo jugar juegos de suma a no cero donde ambos ganen? Tal vez la respuesta más obvia sería encontrar programas que se puedan compartir y no dejar de hacer lo que a uno le gusta y menos hacer algo que a uno no le gusta pero extremar las facultades creativas y estar abierto a nuevas experiencias donde tal vez se descubran nuevos gustos antes no perceptibles.
Sería muy hipócrita si diría que jamás jugué juegos de suma cero donde pensaba que ganaba pero a la larga perdí todo, perdí el gran juego y terminé pagando por todas esas “ganancias”. Todo por ¡ese maldito juego! Por ahora me alejo de los juegos, pero cuando vuelva a jugar jugaré juegos de suma a no cero en donde procuraré con el mismo empeño de siempre hacer ganar a ambos.
Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog.
Dos tipos de juegos son: juegos de suma cero y juegos de suma a no cero. Los juegos de suma cero son aquellos que la pérdida de un jugador significa la ganancia del otro. Por eso, ganancia y pérdida sumadas dan siempre cero. Los juegos de suma a no cero son los que no igualan ganancia y pérdida, en estos ambos jugadores pueden ganar o perder.
Aunque los más románticos y sentimentales digan que el amor no es un juego y todo eso, deben saber que la realidad presenta constantemente situaciones donde hay que elegir entre opciones, que las opciones que elegimos estando en pareja no sabremos si son las correctas, que pocas veces estaremos del todo seguros de lo que optamos y lo que por esa acción dejamos afuera.
En una relación amorosa se pueden vivir juegos de suma cero por ejemplo cuando uno tiene razón y demuestra que el otro está equivocado y este acepta. Se puede considerar perfectamente un juego de suma cero. A veces tener una dialéctica desarrollada puede salvarlo a uno, o por lo menos hacerle ganar ese juego.
Otro ejemplo: cuando llega un fin de semana, supongamos sábado a la noche, él quiere ir a ver un partido de fútbol y ella quiere ir al cine. Él elige el partido aunque sabe que puede llegar a ir solo, ella elige el cine pero cuando llega a la puerta del cine se da cuenta que va a estar sola y prefiere acompañarlo a ver el partido de fútbol. Cuando el juego es con repetición, él sabrá que puede ir a ver el partido siempre porque ella lo acompañará. Pero este juego que cabe perfectamente en la clasificación de un juego de suma cero se termina tarde o temprano. Él, al parecer piensa que está ganando, pero en el fondo pierde.
Los juegos de suma a no cero podrían darse cuando ambos no van a ver el partido de fútbol, ni van al cine porque han entrado en una discusión desgastadora que terminó agotando y desanimando a ambos. Y recordar que si alguno es un gran soñador estos saben de agotar. Este juego de suma a no cero tendría como resultado la pérdida de ambos jugadores.
¿Cómo jugar juegos de suma a no cero donde ambos ganen? Tal vez la respuesta más obvia sería encontrar programas que se puedan compartir y no dejar de hacer lo que a uno le gusta y menos hacer algo que a uno no le gusta pero extremar las facultades creativas y estar abierto a nuevas experiencias donde tal vez se descubran nuevos gustos antes no perceptibles.
Sería muy hipócrita si diría que jamás jugué juegos de suma cero donde pensaba que ganaba pero a la larga perdí todo, perdí el gran juego y terminé pagando por todas esas “ganancias”. Todo por ¡ese maldito juego! Por ahora me alejo de los juegos, pero cuando vuelva a jugar jugaré juegos de suma a no cero en donde procuraré con el mismo empeño de siempre hacer ganar a ambos.
Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog.