martes, abril 07, 2009

Apuntes de una persona estructurada


Seguro que fui una persona muy estructurada. Si lo soy o lo seré es algo que ya no puedo afirmar con total certeza. Hoy a la tarde en una ocasión donde estaba dando clases en un pueblo alejado de mi ciudad natal se me presentaron una serie de pensamientos en el momento que tuve que dar en mi clase de Introducción a la programación la definición de algoritmo: secuencia ordenada y finita de pasos, exenta de ambigüedades que lleva a la solución de un problema dado. Y, por un momento sentí que tal vez de alguna manera los ponía en una encrucijada a los alumnos.

Ya en mi adolescencia esta definición había prendido fuerte en mi forma de ser. De hecho he llevado hasta límites casi ridículos este pequeño enunciado durante muchos años de mi vida, pensado quizás que todo problema o situación determinada era plausible de ser solucionada siguiendo una serie de pasos consecutivos. Al hablar de límites casi ridículos, me remito a los hechos: así en varias oportunidades llamaba a mi novia los domingos por las noches para programar día a día cómo, dónde y el horario en que nos veríamos durante la semana siguiente, generando un malestar continuo en ella (con el tiempo aprendí que yo también sufría de ese malestar).

Tal vez algunos problemas puedan resolverse siguiendo una serie de pasos o un conjunto de instrucciones bien definidas pero son tal vez los menos en cantidad e importancia. Imagínense una serie de instrucciones para enamorar a una mujer ¡ridículo! Aún haciendo todo “lo correcto”, según nuestros amigos opinólogos en asuntos del corazón, a uno lo pueden dejar soñando solo, volviendo por alguna calle oscura secándose las lágrimas con un trozo de papel.

Entonces sólo viviendo, a fuerza de ensayos, pruebas y errores, como bien le gustaría decir a Karl Popper, tenemos la mejor vida que podemos, las pruebas posibles de que las situaciones y los problemas no se solucionan siguiendo la famosa definición de un algoritmo sino que en la mayor parte de los casos seguir una corazonada, un presentimiento o un impulso algo arriesgado puede resultar altamente provechoso. Pero hay más, en ocasiones una mirada tierna, un apretón de manos o un abrazo de enorme cariño puede provocar un gran cambio o respuesta a una situación problemática.

Hasta lo que sabemos la vida es una sola y hay que vivirla intensamente, en lo posible siendo consecuentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Espero que mis alumnos puedan dejar de lado esta definición o al menos reducir el alcance de su uso a lo propio de la materia. Seguramente, como leí hace poco en un texto de Antonio Machado, los profesores somos almas en borrador, llenas de errores, tachaduras, vacilaciones y arrepentimientos. Espero que ellos me sepan disculpar.

Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo nico!, denota tu madurez! Te felicito!
Una reflexión adicional, si tienes un problema que no tiene solución, entonces no tienes un problema.
Un saludo

Beatriz Basenji dijo...

Coincido con "Anónimo".Ahora se aprecia tu verdadera esencia.
Beatriz Basenji
http://lasalsamadre.blogspot.com

Emanuel dijo...

Nico estoy de acuerdo con vos en que la vida es una sola y que hay que vivirla intensamente y por momentos seguir corazonadas o impulsos, pero hay gente que siento estructurada esta bien y uno debe respetarlas ya que es su forma de ser
Saludos
Ema

Anónimo dijo...

Lo mejor que he leido de tu blog. Largo camino...

Gustavo dijo...

Yo creo que el error está en la definición de "algoritmo". Donde dice "...lleva a la solución de un problema dado" debería decir "...ejecuta una acción lleva a la concreción de una acción más compleja". Ahora, si esa "acción compleja" soluciona o no un problema... será una cuestión del que propuso el algoritmo.

Y aunque tales algoritmos existieran en la vida y solucionaran problemas, la vida tiene los parámetros extremadamente sensibles. Tanto que un algoritmo podría funcionar perfectamente en una situación y tiempo dados... que no se volverán a repetir jamás. Lo que vuelve al algoritmo inservible.

Quedémonos con el único pseudo-algoritmo que nos promete mucho y que es simple de enunciar: "Ámense unos a otros así como los amè", que trasciende religiones y contextos sociales. Aunque de ahí a que lo podamos cumplir... hay un trecho muy grande.

Rayén* dijo...

creo que ser estructurado o espontáneo está bien, pero todo en su justa medida. habría que tener un poco de las 2 cosas, pero siempre pensé que en ciertas cuestiones, era más lindo ser espontáneo e impulsivo (ojo, siempre hasta un punto en que sea sano para el corazón o la salud mental), dejarse llevar por sentimientos que, tal vez, si los re-pensamos miles de veces, nos dejen dudando y terminemos por decidirnos a no hacer nada de nada.
beso!

Anónimo dijo...

La vida es No Determinístca, de manera que pensarla algorítmicamente te conducirá por un camino que no necesariamente te lleve a la solución esperada.
Esa definición que planteás (creo yo, como todas las definiciones), deben ser consideradas en un contexto.
Ser estructurado o no serlo?...la educación en la familia, la educación en la academia, el transcurso por la vida, nos van llevando por un camino y por el otro. Y la verdadera sabiduría no radica en ser o no ser estrcuturado, sino en darnos cuenta de cuándo hay que serlo y cuándo no serlo.

En todo caso, bienvenidas las dudas, que son las que nos hacen reflexionar buscando una respuesta...
saludos

Anónimo dijo...

me gusta mucho tu blog!!

Anónimo dijo...

me gusta mucho tu blog!!