domingo, junio 07, 2009

Interpretación del texto de Nietzsche: De las trasformaciones


Federico Nietzsche. Filósofo alemán (1844-1900)

En el libro Así hablaba Zaratustra, Federico Nietzsche escribió un discurso llamado De las transformaciones. En éste sostiene tres transformaciones del espíritu: la del espíritu en camello, la del camello en león y la del león en niño.

El camello representa al hombre ansioso de transportar una pesada carga, llena de culpas, resentimientos, represiones, dolores y fracasos. Este mismo está acosado por el “TÚ DEBES”, rendido y sumiso a los mandatos provenientes desde la familia, la sociedad o la religión que silencian su voz interior, amando a los que lo desprecian y dándole la mano al mismo fantasma que quiere asustar. El camello, así cargado, se interna en el desierto de su vida y aquí se produce la segunda transformación: la del camello en león.

El león ansioso de conquistar su libertad y mandar en su propio desierto se dirige a combatir y a destruir al “TÚ DEBES” que Nietzsche lo representa en la figura del dragón. La lucha del león contra el dragón, es la lucha del “YO QUIERO” contra el “TÚ DEBES”. El objetivo del león es conquistar la libertad para una nueva obra, una nueva vida, más plena y más auténtica, aprendiendo a decir ¡No!. Sin embargo el león mira con nostalgia la vida del camello: una vida tranquila, acompañada del calor de su rebaño y llena de comodidades, pero al rato toma conciencia y desprecia todo esto prefiriendo su soledad, su fuerza y su libertad en medio del desierto.

Una vez conquistada esta libertad ocurre la tercera y última trasformación: la del león en niño. Nietzsche lo describe claramente: “el niño es inocencia y olvido, un nuevo inicio, un juego, una rueda que comienza a girar en forma espontánea, un movimiento inicial, un santo decir ¡Sí!”. El niño está más allá de la lucha del león y del dragón, el niño ni es sumiso ni desprecia a los sumisos, ni es débil como el camello, ni fuerte como el león, sino que el niño encuentra su fortaleza en su inocencia, en su vulnerabilidad y en su ser mismo, auténtico y sencillo.

Al decir ¡Sí! por propia voluntad, el hombre antes perdido conquista su propio mundo, lo llena de sentido y de ganas de vivir.

Link del discurso original de Zaratustra: http://www.nietzscheana.com.ar/de_las_tres_transformaciones.htm

Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si!
Si!
Muy bueno Nico la verdad debo decirte que cada vez me gusta mas leerte, cada dia sos mejor!
Vos fijate que aca habla de tres momentos de trasformaciones como la de pasar del silencio a la soledad y al abatimiento...
Perfecto el articulo!

Beatriz Basenji dijo...

Que me perdone Nietzsche.Para mí el silencio es lo que mas nos une a lo Creativo.Una de las personas mas creativas que conozco vivió en la mas absoluta soledad alrededor de una década.Era una persona apasionada por la Vida.Pintaba obras de 2 x 2 metros y cuando lo conocí tenía una pila de lienzos que llegaba al cielorraso.Amaba tanto la vida que no tenía con quien dialogar.Cordiales saludos,Beatriz Basenji.

Anónimo dijo...

Que pasa con el Blog???
Esta Abatido???
Necesitamos MAGIA....

Rayén* dijo...

me gustó :)
hace poco me compré "el anticristo", nunca había leído nada d él.
espero q andes bien =)

Anónimo dijo...

excelente esto en serio es de las mejores interpretaciones que e leído