martes, septiembre 29, 2009

El jardinero de las buenas costumbres


Venía caminando por la calle tarareando un tango, creo que era Cambalache. Entré a un local a hacer unos trámites de mi obra social, dónde unas prolijas y coquetas señoritas atendieron a mi desgano habitual que suelo tener en esos momentos donde me siento un hombre práctico. De repente interrumpió en el lugar un delgado hombre diciendo lo siguiente:

“Perdón señorita, pasé y vi que el cantero de su vereda estaba un poco desprolijo, si quiere por diez pesitos se lo emprolijo y le corto el pasto”

La mujer le contestó con desdén: “No gracias. Tenemos un servicio que pasa todos viernes”.

El gesto del hombre me pareció sorprendente y sobre todo su actitud humilde de querer trabajar. Salí de prisa casi sin saludar detrás de él cuando se estaba yendo en su bicicleta. Lo detuve y caminamos un par de cuadras charlando sobre varios temas. De un momento a otro me desafió con una pregunta:

“¿Sabes cómo hacer para destruir la educación de un país?”. Quedé absorto sin decir una palabra. Él se contestó a sí mismo: “Destruyamos y acabemos con las buenas costumbres: el “perdón”, el “gracias”, el “permiso””. Otra vez me dejó inmóvil.

Javier es jardinero desde hace varios años, pero por sobre todo, es un buscador incansable de trabajo, y por esto, como él mismo dice, se dedica a ver el laburo que está “tirado” y “por hacer” en la calle. Me explicó que ve trabajo por todos lados y que se ofrece con mucha humildad para arreglar parques, emprolijar canteros, pintar tachos de basura etc. Me expresó que está convencido de que el ocio es la madre de todos los vicios. Esa misma mañana me dijo alegremente que había hecho $120 y que ya tenía algunos clientes fijos.

El tango nos enseñó que vivíamos en una época dónde a nadie le importa si naciste honrado, y que es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros. Tal vez el motivo de que este tango haya adquirido tanta vigencia sea que desgraciadamente existen pocas personas como Javier.

Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Nico
Solo una persona tan especial como vos, puede detenerse a mirar estas cosas simples de la vida y sentirse feliz, es eso lo que mas valoro dia a dia de vos!
Un grande Nico...
Un chico maravilloso para comer Palitos de la selva, mirando el mar...

Anónimo dijo...

Sabes que pasa nico, que por ahi vos contratas a un tipo como este que busca su laburo (muy valorable lo que hace, y ojala que consiga mucho trabajo), pero existe gente que vos le das el trabajo y no lo valora.

Incluso el jardinero es un trabajador en negro, como tambien los plomeros, electrisistas, gasistas, etc, etc. Aca pasan dos cosas, primero en algunos casos vos por "contratarlo" podes tener problemas por que si le pasa algo es tu responsabilidad (y pensar que vos le diste trabajo), te comes un problemon por que querer dar trabajo. Segundo, esta gente no paga impuesto (te dan factura?), vos si trabajas en blanco, fijate que de tu sueldo pagas un monton de cosas, algunas tan importantes como la jubilación y la obra social (y si sos monotributista te roban con IIBB).
Creo que el problema es que para esta gente no existe una estructura que los abarque y los proteja, como tampoco nos protege a los que le brindamos trabajo.
Igualmente coincido con vos, ojala que haya muchas más personas que quieran algo tan simple y bueno como trabajar.
Saludos

Beatriz Basenji dijo...

Nico: Como Javier,el jardinero, hay muchísimos.Me conozco un chavalito que desde los 12 años hace trabajitos en la vecindad y ahora ya tiene 20 años y es muy servicial. Pero sabes,sus padres son alcohólicos y creo que los tiene que mantener.No terminó ni la EGB y cada vez que puedo lo animo a que haga el esfuerzo de estudiar.Este es uno de tantos jóvenes al filo de la marginalidad.Por ahora va resistiendo.Una pena tanta juventud frustrada muchas veces por el entorno familiar.Cordiales saludos.

juan manuel dijo...

Beatriz, un comentario demasiado realista para la tonada del artículo. Para poder "ver" mas alla hay que tratar de estar mas alla, y jugar un poco con la fantasía.