
¿Qué es ser trasgresor hoy?... ¿qué significa que alguien sea un trasgresor hoy en día cuando el mandato “gozá hasta el final” es el seguido por la inmensa masa de personas?
En las discusiones de pacotilla, a las que asisto incólume y sorprendido durante las clases de filosofía, es fácil percibir cómo ninguno de los hablantes competentes desean quedar parados, por alguna mala estrategia argumentativa, del lado de los conservadores más “horripilantes”. Estos hablantes (in)competentes, que identifican al conservador con el facho o el nazi, apenas pueden balbucear, y con burda exageración, a los representantes de tan fantasmal enemigo. Mucho menos se puede esperar, una caracterización rigurosa del “conservador tipo”, esto dejaría en evidencia el vacío de su discurso. El objetivo individual buscado en estas discusiones es lograr mostrarse ante el resto del alumnado como el más trasgresor, o como diría Serrat, mostrar que se la tiene más grande.
Hace unos días, un alumno de 19 años no paraba de asombrarse y reírse cuando se enteró que yo tenía 31 años y que no tenía hijos. Me comentó que simplemente le parecía algo fuera de lo común.
En otra oportunidad, una docente, defensora del trabajo sexual, a la que yo le había comentado que me parecía que la prostitución era una forma de humillación, me contestó: “Te parece que es una humillación ganar 10.000 pesos en un fin de semana…. ¡no querido! ¡Ella vende servicios y jamás se siente humillada!” Luego continuó con un enfervorizado discurso feminista: “…es que el cambio es sustancial, nuestras madres nos educaron para que consigamos un buen candidato, que sepamos tejer, bordar y abrir la puerta para salir a jugar…ellas nos entregaban al más reconocido socialmente. Ahora la cosa es distinta.”. Pero pregunto, ¿ es un cambio sustancial? ¿o sólo es un cambio en el contenido de un mandato cuya fuerza coercitiva sigue en pie incorruptiblemente? El mandato del “conseguite un buen candidato” cambió su contenido por otro igual o más fustigante: “si algo no te gusta separate”.
Volviendo a la pregunta que inició a este artículo, ¿es trasgresor separarse 10 veces, vivir flasheado por fumar marihuana, tener hijos a los 14 años para que los cuide la abuela, decirse de izquierda y tener el último Blackberry, declararse gay y casarse, jugar a ser bisexual, trisexual, etcsexual?...o más radicalmente, ¿es trasgresor hacer lo que hace la mayoría?
Allá por los años 60s y 70s los hippies hicieron de la trasgresión una forma de vida, pero con el tiempo la trasgresión se fue convirtiendo en norma. Hoy, estos nuevos retoños con nostalgia hippie, no son más que un reflejo del fantasma conservador que persiguen, y ese criticado conservador de antaño parece ser el único y verdadero transgresor.
Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog
3 comentarios:
Respeto y admiro cualquier esfuerzo por poner el pensamiento al servicio de la inteligencia, por mucho que uno pueda llegar a errar. Por eso me pronuncio en el sentido de que la auténtica transgresión de hoy es similar a la de siempre, adorar a ese dios del pensamiento libre que busca entender al hombre para transformar el mundo en un lugar habitable para todos.
Sobre la estupidez, coyuntural o estructural, prefiero no opinar.
Enhorabuena por tu esfuerzo.
Un admirado saludo.
Los hippies como conservadores en la actualidad... qué buena reflexión
La autonomía de la voluntad no tolera ninguna norma,ni siquiera el mandato de ser transgresor.
Con respecto al hippismo habría que revisarlo no tanto como fenómeno transgresor sino como desapego, indiferencia y algo de escepticismo.
Publicar un comentario