El diccionario de la Real Academia Española define a la perplejidad como irresolución, confusión o duda de lo que se debe hacer en algo, y es así cómo podemos describir, de cuerpo entero, a la física de hoy en día. Hace unas semanas el CERN, el laboratorio europeo que estudia el mundo subatómico ha anunciado que una partícula sin carga eléctrica y poca masa, el neutrino, puede viajar a una velocidad mayor a la de la luz. Habrá que recordar que en 1905 Albert Einstein publicó la teoría de la relatividad especial cuyo principal postulado fue afirmar que nada viaja más rápido que la luz. Según esta teoría a medida que un objeto aumenta su velocidad el tiempo se vuelve más lento y cuando éste alcanza la velocidad de la luz, este tiempo se detiene. Así pues, si el objeto fuera capaz de viajar más rápido que la luz, el tiempo de este objeto retrocedería.
¿Acaso este nuevo descubrimiento hace temblar el edificio físico teórico acumulado durante más de 100 años? ¿Se abre el debate acerca de la posibilidad de los viajes en el tiempo? Por un lado, muchos escépticos acerca de OPERA, el experimento que ha dado este asombroso resultado, sostienen que deben hacerse otros experimentos independientes. Por otro lado, los científicos de OPERA no han podido encontrar el supuesto error que los ha llevado a tal asombroso resultado y que ahora han puesto a criterio de la comunidad científica internacional.
Así y todo, no hay nada de qué temer más allá de los avisos pomposos acerca del derrumbe de la física que tanto diarios y revistas no han parado de remarcar. La física de Newton sigue siendo útil y eficaz para objetos que no superan velocidades ni distancias grandes y lo que hizo la física relativista fue dar cuenta de la física newtoniana y acercarse más a la verdad en términos popperianos. Quizás este descubrimiento pueda ser desestimado como tal al encontrarse algún error, pero si el caso es el contrario no derrumbaría la física relativista sino que la absorbería haciendo lo mismo que la relatividad hizo con la mecánica de Newton.
Jorge Luis Borges decía que si de algo era rico, era de perplejidades y no de certezas. ¿Tendrá la física, y en particular los físicos, que aceptar y aprender que la perplejidad es un mejor punto de partida hacia las verdades científicas que el fanatismo atrincherado en la certeza propia de un positivismo cerrado y abyecto?
Por Nicolás Martínez Sáez
El autor es el dueño del blog

3 comentarios:
jajajajaj el 90 % de tus lectores no van a entender de que diablos estas hablando
Muy interesante... según este nuevo descubrimiento se deduce la posibilidad de viajar en el tiempo
Muy buen artículo, que abre la posibilidad del viaje en el tiempo...
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